Después de la Rinoplastia

Se puede hablar de que luego de concluidos dos o tres días después de la cirugía de rinoplastia, el paciente podrá volver a la cotidianidad de su vida diaria, siempre y cuando sea juicioso en la práctica de las recomendaciones hechas por el médico especialista que le practicó la cirugía. No obstante, algunas personas no tienen el conocimiento adecuado y suficiente respecto a las secuelas físicas posteriores a la rinoplastia, ya que estas pueden que sobrepase sus visiones respecto a lo que esperaban del resultado, a pesar de las recomendaciones que el médico cirujano debió brindarle, para su reintegro adecuado a la hora de retomar los quehaceres diarios, evidentemente, teniendo en cuenta las limitaciones que exige el estado delicado en el que queda el paciente.

Algunas personas sufren por los moretones e hinchazones, pensando que estos serán permanentes, y su autoestima se verá gravemente afectada si no comprende que estos fenómenos son plenamente normales después de salir de una cirugía tan delicada como lo es la rinoplastia. Hay que tener mucha paciencia y guardar reposo. No se puede esperar resultados óptimos de la noche a la mañana, pues durante el tiempo que dura la cicatrización, la cirugía ira acomodándose a las expectativas de acuerdo a lo acordado entre el paciente y el médico cirujano especialista en rinoplastia.

Hay que ser lo suficientemente paciente, para esperar que la hinchazón sobre el rostro cese y, que los moratones se alejen dejando sobre usted una apariencia que de seguro jugará un papel muy importante en la apreciación positiva respecto a usted mismo. No es pues, motivo de depresión, si después de tres días luego de la cirugía, usted no se encuentra con los resultados esperados, pues estos dependen del transcurrir del tiempo y de la cicatrización. Con mucha calma y serenidad, se llegará al resultado final que le dará motivos suficientes para pensar que topo por lo que pasó, valió realmente la pena.

Posibles Complicaciones en la Abdominoplastia

Muchos hemos sido testigos visuales de imágenes diferenciales de personas que han sufrido de obesidad con una foto de antes, y otra de después, del sometimiento a una cirugía estética de abdominoplastia. Es demasiado tentador un procedimiento de estos al observar estas imágenes, más aún, si nos identificamos con la foto del primer cuadro de la imagen, el del antes, el de los excesos. Pero por muy llamativo que parezca, es una cirugía que si bien presenta los resultados prometidos, puede generar complicaciones si no se tienen en cuenta parámetros ineludibles a la hora de someterse al quirófano.

Se pueden presentar fenómenos como la Infección, es decir, una contaminación ocasionada por un microorganismo patógeno; también se puede presentar una complicación, si debajo de la herida de la cirugía, se constituye la acumulación de una sustancia de suero y linfa, debido al traumatismo de la operación, conocido, este trauma, como Seroma. Esta es una complicación de fácil tratamiento, pero dolorosa y molesta por la presión y salida de líquidos por la herida; se puede presentar también la aparición de Hematomas, siendo más claro, la acumulación de sangre ocasionada por una hemorragia interna, y es que como la cirugía representa una pérdida considerable del vital líquido, no es raro que esta esté presente dentro de la lista de fenómenos que representan las complicaciones más comunes dentro de la cirugía abdominoplastia.

Las anteriores son molestias o complicaciones, que no tienen porque presentarse con regularidad, pues el conocimiento del cirujano y el de sus colaboradores dentro del quirófano, deben ayudar a que estos sean diligentes en la realización de la abdominoplastia y estas posibles dificultades a pesar de que es bueno tenerlas en cuenta, para estar lo suficientemente prevenido, no deberían presentarse ni siquiera en raras ocasiones.

Preocuparse por la imagen es igual de importante que preocuparse por la salud, así que la seguridad y la consciencia deben jugar un papel importante a la hora de someterse a un tratamiento tan riguroso como la abdominoplastia.

Lipólisis Láser, una Alterativa a la Cirugía

Hacer ejercicio y someterse a la rigurosidad de una dieta, no es suficiente para eliminar del cuerpo el tejido adiposo, conocido también como tejido graso. Para la eliminación de estos excesos, sin recurrir a la cirugía, la alterativa es la lipólisis láser, un tratamiento que convierte las células adiposas en una emulsión aceitosa que luego se elimina de forma natural por los conductos del organismo, permitiendo que la apariencia física sea más estética al tonificar los tejidos sin dejar rastros superficiales después del tratamiento.

La luz roja de un láser, manipulada por el especialista, es la que se encarga de moldear la figura, sin importar el área del cuerpo en el que se practique el procedimiento, incluyendo la cara; ofreciendo un resultado inmediato, sin impedimentos posteriores que impidan la realización de las actividades diarias. El láser hace una coagulación en los vasos sanguíneos que impide el sangrado en comparación con otros tratamientos y el procedimiento es demasiado corto, presentando así, una alternativa adecuada para aquellas personas que temen al riesgo de la cirugía.

El riesgo y el dolor que ofrece la lipólisis láser, se reduce con una anestesia local, denominada Anestesia Túnense, que ayuda a la reducción de secuelas tales como los morados. Esta anestesia, utilizada en casi todo el mundo, logra que la lipólisis láser se convierta en una opción predilecta para las personas que sueñan con una figura que refleje una apariencia atractiva y sana.

Hay que tener en cuenta que si no se elige al especialista adecuado (lipolisislaser.org), las consecuencias pueden ser evidentes, pues se necesita precisión y cuidado a la hora de tratar las aéreas específicas, y evitar la producción de daños sobre el cuerpo. Es preciso tener en cuenta también, que quien practique el procedimiento, cuente por lo menos, con unas características como la acreditación de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, que quien haga la anestesia sea un especialista en anestesiología y un aval de la Secretaria de Salud.

Los Productos de Belleza en la Salud de tu Piel

A la hora de comprar un producto de belleza es muy importante tener en cuenta la calidad y composición del producto, ya que más allá de tu apariencia exterior, la salud de tu piel juega un papel muy importante. Sin embargo, para muchas mujeres tener una piel saludable ha pasado a un segundo plano y pasan por alto que una piel sana es sinónimo de belleza y lozanía.

Debido a los cánones que imponen la sociedad, el consumismo, y la publicidad, estos factores inducen a que muchas mujeres compren a ojos cerrados el producto estrella con tal de lucir siempre bellas. Mientras que ésta idea es una mina de oro para las empresas, ellas en su afán de competir en el mercado, venden sus productos mucho más económicos y utilizan materias primas de químicos que poco a poco van deteriorando la piel, e incluso crean reacciones adversas como: alergias, irritaciones, erupciones, quemaduras y caída del cabello.

Es muy importante tener en cuenta que las células al transpirar y abrir sus poros absorbe los agentes extraños que hay en su medio, entre ellos el maquillaje o producto de belleza, los cuáles están en contacto con la piel la mayor parte del día, por eso es necesario saber escoger la calidad del producto y sus ingredientes. Sí sus ingredientes es de una fuente de natural, las células de la piel van a absorber y aprovechar las propiedades que tiene el producto. Mientras que si es a base de ingredientes químicos, éste puede traer modificaciones o alergias en la piel y algunas veces ser cancerígenos. Cabe aclarar que en su mayoría los productos cosméticos están compuestos de ingredientes químicos.

Recuerde que una piel bella y sana es el reflejo de lo que comes y usas, por eso opta por usar productos con bases naturales de plantas, flores hierbas y/o extractos vegetales; y a la hora de comprar un producto de belleza intenta ser consciente de que no va a comprar compulsivamente y realmente que es lo que la motiva a comprar un producto de belleza, si es con el fin de cuidar la salud de su piel o con el fin de sólo lucir hermosa respondiendo a una necesidad de consumo.